abogado penal

Penal

Los abogados penalistas son aquellos profesionales que prestan asistencia jurídica en cuestiones relacionadas con el Derecho penal, es decir, con las normas reguladas en el Código Penal y en la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Es decir son letrados que defienden a las personas acusadas de cometer delitos criminales o que atentan contra estas leyes. Cualquier persona no tiene por qué tener los conocimientos suficientes para poder proteger sus derechos ante una acusación de estas características, por lo tanto estos profesionales son necesarios para la sociedad.

Los abogados penalistas tienen una formación reglada en el ámbito del Derecho y aportan, además, conocimientos específicos en materia penal y la experiencia derivada del ejercicio de su profesión. De hecho, su preparación y trayectoria pueden ser la clave para conseguir la libertad de una persona que se enfrenta a un juicio en este ámbito.

Características de un proceso penal

Se diferencia de un proceso civil en que este último puede ser iniciado o no en función de la voluntad de una persona que puede ver dañados sus derechos. Sin embargo, un proceso penal se abre cuando existe un acontecimiento que puede ser delictivo, lo cual pone en marcha de manera automática el procedimiento judicial. Además, un proceso penal no puede darse por finalizado en función de la voluntad de las personas.

El proceso penal consta de varias fases:

    • Fase de instrucción: es la etapa en la que se investiga la comisión de un delito penal. Sirve de preparación para el posterior juicio y los resultados de las averiguaciones ayudarán a calificar el delito, la culpabilidad de los actores y las circunstancias en que se produjeron. Ante todo ello, el juez determinará si se abre la siguiente fase.
    • Fase de juicio oral: las partes deben exponer y demostrar sus afirmaciones respecto al hecho juzgado y deben conocer todo aquello que influirá en la sentencia.
    • Fase de ejecución: se abre en base a la sentencia.

Respecto a las penas, pueden ser privativas de libertad o privativas de derechos.

Funciones de los abogados penalistas

Son indispensables cuando una persona se enfrenta a un tribunal penal, para garantizar un procedimiento justo y con garantías. Estos profesionales pueden actuar como defensores o acusadores particulares, es decir, pueden representar a la parte juzgada o a la parte afectada por el delito. Su función consiste en probar ante el juez o el tribunal que la razón está de parte de su cliente, ya sea con pruebas o argumentos:

Documentos privados u oficiales

    • Testigos
    • Inspecciones oculares
    • Informes médicos
    • Etc.

El diseño de la estrategia y la consecución de pruebas son el aspecto clave que sostendrá la versión de cada una de las partes. Por eso es muy importante elegir bien a los abogados penalistas, en función de su prestigio, su trayectoria y su experiencia.

De ello, como decíamos antes, depende la pérdida de libertad de un acusado. Por eso, además de una sólida formación y una dilatada experiencia, estos letrados necesitan soportar bien la presión del proceso y saber transmitir a su cliente la entereza necesaria para afrontarlo.

Una profesión muy valorada

Los abogados penalistas deben defender a su cliente sea inocente o no, crean en su versión de los hechos o no. Esto hace que muchas veces y de manera errónea sean juzgados de manera equívoca. Y es que, cualquier persona, independientemente de los delitos que haya cometido, tiene derecho a una representación legal ante un tribunal de justicia. Y, especialmente, si hablamos de infringir el Código Penal.

Por este motivo, los buenos abogados penalistas están muy solicitados y sus trabajos están bien remunerados. La defensa de un acusado en esta situación no deja margen a la improvisación. Hay que diseñar una buena estrategia de defensa que, en ocasiones, es capaz de darle la vuelta a un veredicto cantado. De ahí, lo difícil que es dedicarse a esta rama del derecho.