Administrativo

Administrativo

Los abogados administrativos son aquellos letrados especialistas en la Función Pública. Profesionales que ofrecen asesoramiento jurídico y defensa judicial en cuestiones relacionadas con el Derecho Administrativo.

¿Qué es el Derecho Administrativo?

Es la rama del Derecho público que regula la actividad del Estado, las funciones administrativas y las normas que ordenan la relación entre los particulares y el aparato público. O, dicho de otra manera, es el conjunto de leyes que reglan tanto la organización y los servicios de la administración pública, como sus atribuciones. Y todo ello en relación a los sujetos que la integran. Para entendernos, el Derecho público se encarga de ordenar la relación entre el administrador, que es el Estado, y los administrados, que son los ciudadanos.

El Derecho Administrativo es común, es decir, es aplicable a las actividades municipales, tributarias y otras de este tipo; también es autónomo, se rige por sus propios principios generales; es local, vinculado a la organización política de un área concreta; y exorbitante, es decir, parte de la base de que el Estado tiene, de por sí, más poder que la sociedad civil.

Ventajas de los abogados administrativos

La primera de ellas es la cantidad de clientes potenciales que tiene los abogados administrativos. Todos somos tenemos relación con el Estado y estamos sometidos a normas, reglamentos, solicitudes, licencias, expropiaciones, subvenciones… Así que, es fácil que alguna vez o más de una cada uno de nosotros deba recurrir a sus servicios.

Es fácil estar al día de los cambios y novedades legislativas, puesto que interesan a todos. Además, ofrece un amplísimo campo de especializaciones, puesto que afecta prácticamente a todas las facetas de la vida: sanidad, urbanismo, turismo, telecomunicaciones, defensa…Como contrapartida, los cambios legislativos son constantes y frecuentes, con lo que surgen nuevos motivos para litigar y se sienta menos jurisprudencia. Esto deja un margen mayor a la interpretación de las causas.

Además, cuando se pierde un caso ante la administración pública, los clientes suelen ser más benévolos con su letrado, dada la supremacía del Estado respecto a la sociedad civil. Además los procesos suelen estar basados en intereses económicos, lo que comporta una menor implicación emocional de las partes. Por el contrario, cuando se gana un caso se ha vencido al aparato, lo que supone una victoria profesional importante y suele tener repercusión social.

En muchos casos, los abogados administrativos ejercen para la Administración, un cliente solvente y cómodo. Además, dentro de ella siempre hay responsables que no ajustan a la norma y que ponen al Estado en tela de juicio. Y nunca mejor dicho.

Y, si hablamos de honorarios, las minutas en este campo suelen ser más altas que en otras ramas del derecho.

Inconvenientes de los abogados administrativos

Pero, evidentemente, no es oro todo lo que reluce. Como contrapartida, los abogados administrativos necesitan una formación ardua y laboriosa. Requiere que los letrados se especialicen dentro de su especialidad, como explicábamos antes. Ejercer en este campo, casi siempre requiere tener conocimientos técnicos en otras áreas para funcionar con solvencia. Además, deben de tener en cuenta las normas de cada territorio, ya que no es extrapolable a todas las comunidades autónomas.

Por otro lado, a veces luchar contra la Administración nos puede hacer sentir débiles y, en ocasiones, las reglas procesales son como un laberinto. Si el letrado representa a un cliente que lucha contra el Estado, los recursos económicos de las partes nunca estarán igualados. Y, si miramos las estadísticas, normalmente los pleitos los gana el más fuerte que, en este caso, ya sabemos quién es.